domingo, 22 de enero de 2017

La embajada de EEUU queda vacía... de momento

Hoy es el día de la investidura de Donald Trump como nuevo presidente de los EEUU. A partir de mañana, muchas cosas cambiaran en el gobierno y en las relaciones internacionales de la potencia mundial, no sabemos si para bien o para mal. Pero de todas formas, los cambios ya empezaron a notarse la semana pasada.



Y fue aquí mismo, en España. La semana pasada, el embajador estadounidense en Madrid, James Costos, abandonó junto a su marido, el famoso decorador Michael Smith, la casa embajada que habían ocupado desde 2013. Volvían a casa, concretamente a Nueva York, donde vivirán a partir de ahora, pasando otras temporadas en una casa que tienen en Palm Beach.

Ambos se han declarado unos enamorados de nuestro país, que han recorrido casi por completo en sus años de servicio diplomático. Tanto es así, que están buscando una casa en España, para poder visitar el país siempre que quieran; se debaten entre Madrid y Mallorca, pero aseguran que pronto se decidirán por algo en este sentido.

El número 75 de la calle Serrano de Madrid ha quedado vacío, a la espera de que Trump designe al que será su nuevo embajador en la capital española. De todas formas, aquel afortunado que llegue, se encontrara con una residencia remodelada y decorada al más moderno de los estilos. Todo ello ha sido gracias al marido del ex-embajador, interiorista célebre como ya he dicho, que se propuso cambiar la imagen de la embajada, añadiendo obras de arte moderno y agregando muebles y objetos que le dieron un nuevo look a la residencia.

Si James Costos y su marido se han hecho famosos aquí, ha sido esencialmente por su capacidad para reunir a todo el mundo en sus multitudinarias fiestas, donde eran recibidas personas de todos los sectores de la sociedad. Y todo ello con un factor común: declarar públicamente su condición sexual, con lo cual han dotado a la embajada todos estos años de un ambiente liberal abierto a todos los colectivos homosexuales. Famosa fue la aparición el año pasado del expresidente Rodríguez Zapatero en la fiesta para commemorar el día del Orgullo Gay, por haber sido el impulsor del matrimonio entre personas del mismo género, y que fue recibida con aplausos.

Las malas lenguas también dicen que sus fiestas gays privadas han sido un desfase total, pero eso ya pertenece al género de la rumorología, y no estoy segura de poder darles crédito, así que dejaremos ese tema aparte.

En fin, que se van dos estadounidenses muy queridos, y la embajada quedará a la espera de su nuevo residente, al que todos esperamos expectantes, sin saber muy bien qué podemos esperar él y de su nuevo superior. Os tendré informados a todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada